La cineasta Agnès Varda muestra por primera vez, a los 87 años, sus fotos cubanas de 1962

JOSE ÁNGEL GONZÁLEZ / EFE El Centro Pompidou de París estrena una exposición con una selección de las miles de imágenes que Varda hizo para apoyar a la revolución castrista. La realizadora, Palma de Oro en Cannes este año al conjunto de su carrera, no era capaz de cargar con el peso de una cámara de cine y se decantó por una de fotos. Entrevistó y retrató a Fidel Castro. "Era guapo, simpático y tranquilo, y hablamos en español", recuerda Varda, autora del documental ' Salut les Cubains '. La cineasta documental Agnès Varda —nacida en Bélgica en 1928 pero nacionalizada francesa y considerada por algunos como la "abuela de la nouvelle vague " , el movimiento fílmico más importante de su país de adopción— lleva un año agitado e imprevisto cuando acaba de cumplir 87 hace unos meses: después de recibir en el Festival de Cannes la Palma de Oro al conjunto de su carrera , ahora inaugura en París una exposición de fotos sobre su estancia en Cuba entre 1962 y 1963, en los primeros años de la revolución castrista. La muestra Varda/Cuba ofrece hasta el uno de febrero de 2016 una visión inédita en el Centro Pompidou de París: una selección de las miles de fotos que hizo Varda en la república caribeña cuando fue invitada oficialmente por la administración castrista , que se esforzaba en las relaciones públicas y llevaba a la isla a intelectuales y creadores para mejorar una imagen que en el resto de mundo estaba lastrada por la propaganda negativa que partía de los EE UU. Sartre, Duras, Cartier... Junto a otros intelectuales franceses de simpatías izquierdistas —entre ellos los escritores Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Marguerite Duras y los fotógrafos Henri Cartier-Bresson y René Burri —, Varda fue a Cuba a trabajar. Llegó al país a finales de 1962 y permaneció durante varias semanas, hasta principios del año siguiente. La idea inicial, como recordó ella misma en la presentación de la exposición del Pompidou, era rodar un documental, pero había viajado sin ayudantes y el manejo de la cámara de cine se le hacía imposible por el peso. Decidió entonces hacer fotografías. Con las imágenes culminaría en 1963 el documental, basado en fotomontajes, Salut les Cubains . Cuba como 'un movimiento' "Vi enseguida Cuba como un movimiento", contó Varda, que optó por hacer fotos con la misma intención con que hubiese rodado un documental: mostrar el país, sus habitantes, artistas y líderes políticos de la aún joven revolución que había acabado con la dictadura plutocrática y corrupta que campaba en la isla. Fue una cuestión de puro "sentido común" , porque era "la única solución, divertida e inteligente a la vez: hacer fotografías para filmarlas", explicó la artista. Pidió a Castro 'no sonreír' La muestra del Pompidou, que es gratuita e incluye la proyección ininterrumpida del mediometraje documental, permite ver por por primera vez una selección de sesenta de las imágenes que tomó Varda. Todas son copias originales , reveladas en su día por la artista, que retrató a Fidel Castro , a quien pidió, como a todos sus modelos, "no sonreír". La documentalista recordó que el líder cubano "era guapo, simpático y tranquilo, y hablamos en español". Campañas de alfabetización Entre las obras expuestas hay escenas de la vida cotidiana en las calles y en el campo, de campesinos cortando la caña de azúcar, adolescentes en plena campaña de alfabetización de adultos y estudiantes de cine vestidos con uniforme militar revolucionario . Varda quiso captar también el funcionamiento de las instituciones y la vida de los intelectuales y artistas. Destacan los retratos que hizo a Benny Moré , el Bárbaro del ritmo , un mito de la música cubana que fallecería prematuramente pocas semanas después de su encuentro con la francesa.


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