El niño rebelde de Cacarajícara

Era un día caluroso de 1958 y el niño Félix Mirabal bajó al pueblo temprano a hacer una diligencia de los guerrilleros, ocultos desde hacía unos meses en las lomas de Cacarajícara (Bahía Honda). Llevaba rato caminando y la garganta le ardía de sed, así que llegó hasta el río de Rancho Lucas y se llenó la barriga con agua.