Retórica de la violencia de género

En una de las más formidables secuencias del cine contemporáneo, Paul Thomas Anderson hizo que llovieran ranas en Magnolia (1999) como una plaga bíblica que venía a castigar a una sociedad enferma, decrépita y malsana en su moralidad. Una metáfora que, en un modo muy semejante, recupera ya desde el título la película española Llueven vacas, también ética, también retrato de una sociedad implacable, centrada en el azote de la violencia de género. Seguir leyendo .


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